Hay cosas insignificantes que me pasan en la vida y a veces me dejan pensando.
En los últimos dos días me crucé con cuatro personas en diferentes momentos que cargaban un aislante térmico. ¿Vieron esos que son como una membrana de goma eva que se utilizan debajo de las bolsas de dormir? Bueno, esos.
Creo que está pasando algo que claramente no me estoy enterando, entonces formulé tres hipótesis.
Hipótesis 1:
Es temporada alta de campamentos en los colegios.
Hipótesis 2:
El éxito de la última película de Wes Anderson (Moonrise Kingdom, recomendadisima) provocó que una horda de niños se volvieran Boy Scouts.
Hipótesis 3 (y la que más me convence en este momento):
Se está gestando algún tipo de éxodo masivo a la tierra prometida, un lugar dónde hacen menos de 24°C en Abril.
Por las dudas, dejo la bolsa de dormir preparada.
viernes, 26 de abril de 2013
sábado, 13 de abril de 2013
Las viejas de Buenos Aires
Hoy quiero hablar acerca de las viejas de Buenos Aires. O para ser más educada y no ligarme otro ¡mocosa! de parte de ellas las voy a llamar “las señoras mayores de 70 años que habitan la ciudad de Buenos Aires” o más conciso las SM70CABA (a todo esto, creo que podrían armar su propio gremio y pedir derechos extra, ¿no? total, quién se va a animar a decirles que no).
En fin, todos las conocemos, las identificamos y más de alguna vez hemos sido presas de su comportamiento. Pero lo que yo me pregunto es ¿Qué es lo que les da semejante impunidad?
Para explicar esto primero es necesario conocer detalladamente con qué tipo de especímenes estamos lidiando:
1. Viejus Ricachonis: este tipo de criaturas se suelen encontrar en la zona de Recoleta y Barrio Norte. Se las puede reconocer porque están cubiertas por algún objeto indumentario devenido de un animal. Ya sea cuero o piel estas señoras lo lucirán con orgullo (y mucho olor a naftalina) incluso para ir a la verdulería. También se las puede reconocer por el brillo que le provocan el exceso de joyas. En algunos casos este exceso conlleva a un pequeña joroba pero no es lo normal. Las actitudes características de esta especie son: darle exceso de charla al vendedor, golpearte y atropellarte en la calle sin pedir disculpas y hacer preguntas desubicadamente largas cuando no es su turno.
2. Viejus Jubiladis: Esta especie se identifica del resto por utilizar en su mayoría colores tierra o gris. Este tipo de señoras suele utilizar lo que se conoce como “joggineta” combinado con un twinset de polyester. Normalmente llevan el pelo corto, teñido del color de su juventud. No se extrañe cuando vea a una de estas señoras con el pelo color rojo, esa es su manera de identificarse con su tribu. En esta especie se puede ver una joroba más pronunciada, causada por los años de cargar el changuito de las compras y los hijos y nietos propios o ajenos. El comportamiento típico de esta especie es colarse en las filas. Utilizan la estrategia de la edad madura para llevarse por delante a quien sea que esté esperando. Otra cualidad distintiva que poseen es que dominan el arte de abalanzarse al asiento de colectivo vacío. Son capaces de empujar a una embarazada con tal de no esperar un minuto más paradas sobre sus chinelas ortopédicas.
3. Viejus quejosis: esta es la última especie que se encuentra en el territorio de la ciudad de Buenos Aires. Es un especimen en constante crecimiento porque su conducta tiene el riesgo de contagiarse a la gente que la rodea. Estas señoras se las puede identificar porque normalmente están incómodas y llevan esta incomodidad en todo lo que hacen ya sea en la ropa muy ajustada, los zapatos demasiado altos o la negativa a utilizar los anteojos recetados. En esta especie se puede interpretar una dualidad entre el rechazo a la vejez y las ganas de entregarse y quedarse en la casa durmiendo.
La conducta distintiva de este espécimen es quejarse. Se quejan de los precios, de la espera, de que no hay asiento libre, del país, se quejan de los que se quejan. Esta queja deviene de su incomodidad constante. Depende el ámbito donde se encuentre sus quejas son pasadas por alto o, en lugares propicios para la queja (como las oficinas públicas),consigue cómplices lo cual lleva a una queja generalizada y caos total.
Estas son las señoras mayores de 70 años que habitan la ciudad de Buenos Aires, son tu abuela, tu madre y tu profesora de lengua de la primaria. En mi opinión su comportamiento deviene de años de bancarse la ciudad. De criar niños sin patio, manejar en auto por los embotellamientos de tribunales, renegar con el basurero que pasa a cualquier hora y con el chino que suplanta al almacenero de toda la vida. Ellas han pasado en promedio 6 crisis económicas, tuvieron plata y se las sacó el banco por lo menos 4 veces. Vieron cambiar la moneda, los billetes y los precios de una manera incalculable y así todo, se adaptaron.
Queridas viejas de Buenos Aires quiero que sepan que me hacen la vida imposible pero también quiero que sepan de corazón que las entiendo y que gracias a ustedes comprendí si sigo viviendo acá probablemente vaya a terminar como ustedes.
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